jueves, 26 de junio de 2008

el baúl de don benito


Vamos por buen camino... Guatemala.

Excelente, pero claro que es de felicitarse que un país pequeño, y me refiero a su geografía, tenga los eggs para poder destituir a gente que, realmente, no le sirve para el desarrollo político y social de su país. Aquí les dejo la noticia:

Destituyen a dos gobernadores guatemaltecos por supuestos actos de corrupción

Guatemala, 25 jun (EFE).- El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, destituyó a dos gobernadores departamentales por supuestos actos de corrupción, tras ser denunciados por varios alcaldes de exigirles comisiones a cambio de obras, informó hoy una fuente oficial.

Un portavoz de la Presidencia guatemalteca dijo a periodistas que Colom tomó la decisión porque "no está dispuesto a permitir ningún acto de corrupción ni anomalías dentro de su Gobierno".

Los gobernadores destituidos son Romero Vásquez y Carlos Díaz, de los departamentos de Chiquimula y Suchitepéquez, respectivamente.

La decisión fue tomada por el mandatario luego de que varios alcaldes denunciaran ante los diputados del bloque legislativo del opositor partido Gran Alianza Nacional (GANA) ser presionados por los gobernadores para pagar "comisiones" a cambio de aprobar la construcción de obras en sus comunidades.

Los gobernadores departamentales representan al Poder Ejecutivo en sus respectivos departamentos, y presiden los Consejos de Desarrollo Departamental, que definen los proyectos de crecimiento y construcción de obras de infraestructura.

En declaraciones a medios locales, Colom dijo que "ya teníamos denuncias de que (los gobernadores) no estaban haciendo un buen trabajo, pero una bancada de oposición hizo una seria denuncia, la cual agradecemos, y esperamos que la presenten al Ministerio Público (Fiscalía)".

Los alcaldes de nueve de los once municipios del departamento de Chiquimula, al sureste del país, denunciaron ante los diputados de la GANA que Vásquez les exigía una comisión del 20 por ciento del valor de cada obra de infraestructura a cambio de aprobar las mismas.

Según los legisladores de la GANA, los alcaldes de Suchitepéquez (suroeste) también hicieron denuncias similares en contra de Díaz.


Colom aseguró que en las próximas horas anunciará el nombre de los nuevos gobernadores, e insistió en que no permitirá ningún acto de corrupción dentro de su Gobierno. EFE

Fue una noticia que me llamó mucho la atención, pues es lamentable que en México no se tenga ese tipo de “buenas” noticias. Porque si damos un vistazo atrás, se me viene a la mente el gober precioso, qué pasó con él, ¿sigue en el gobierno de puebla? Nombre si para eso somos buenos, aquí la hace y nadie la paga, en cambio, en países pequeños como Guatemala, el Presidente destituyó a dos de sus funcionarios porque no cumplieron sus promesas. Sólo me queda pensar, ¿cuántos funcionarios tendremos que sustituir para que este país avance? Muchos.

Me despido como siempre, si toman no manejen: Don Benito…

miércoles, 25 de junio de 2008

the end




Y sigue la mata dando... pero vamos por partes: que Cristián Castro es gay?. Dos divorcios, donde quedó mal (posiblemente porque el cantante no le cumplió a las mujeres todas las noches) y, aparte, las dos mujeres han dicho que es bisexual, pero no lo confirman, así están las amenazas o las demandas, o lo que sea... el chiste es que ni siquieran hablan bien, sólo entre dientes, pero como decía mi abuelita: cuando el río suena es porque agua lleva... y suena bonito ese río.

Otra, cuando empiezan los rumores de su preferencia sexual, de inmediato salen fotos donde está el cantante besando hasta dos mujeres al mismo tiempo, y después, lo vuelven a "fotografiar" con otra mujer, digo para que se vea bien macho, verdad. así que mejor que se cuide bien, no lo vayan a balconear como le sucedió a su tocayo de RBD donde no le quedó de otra más que aceptar que sí le gusta que le soplen la nuca por las noches... pero cada quien es libre de pensar lo que uno quiere...

lunes, 23 de junio de 2008

Toilete


La razón de la polaca

Se acercan las elecciones en el pueblo de San Jacinto de las Maravillas. Los representantes de gobierno terminan de ajustar sus cuentas mientras que los partidos contendientes lanzan a su mejor postor. Los tres grandes, no siempre con bomba y platillo, anuncian a sus candidatos, mientras que un pequeño comité que representa a uno sin mucha difusión en el país y que apenas tiene un número de votantes suficientes, se ve en dificultades para nombrar a alguien que sea digno de representarlos en la presidencia municipal, de alcanzarla.

—¡No es posible que ese estúpido de Carrasco haya atrevido a autonombrarse! —gritaba exasperado don Juan Nepomuceno, presidente oculto del partido gobernante— ¡y encima espera que le demos nuestro apoyo. Él sabía perfectamente que el votado iba a ser mi sobrino Gaudencio, a él le toca ser el presidente.

—Si, todos habíamos acordado eso, sin embargo el pueblo lo quiere— dijo conciliador Teresio Hernández, el presidente del partido ante el pueblo— yo pienso, don Juan, que deberíamos dejarlo, nos haría bien y nos ganaría el favor de la gente.

Don Juan no dijo nada, se sentó en el sillón detrás de su escritorio, puso las manos juntas bajo su barbilla. Todos los asistentes sabían que no era buena señal; sin embargo, la respuesta que dio los sorprendió a todos.

—Bien, está bien. Dejemos que Carrasco vaya por la presidencia del partido. Después de todo, no podemos perder nada, tenemos ya a este pueblo en nuestras manos.


En la casa de Pedro Gómez, Clarita, espera la llegada de su esposo que, como todos los miércoles en la noche, fue a la junta del partido.

—¿Cómo te fue, viejo?

—El partido está igual, seguimos yendo los mismos veinte de siempre. Nadie más nos quiere apoyar y no creo que podamos contender para estas elecciones.
—¿Todavía no tienen candidato?

—No, en eso estamos, pero es bien difícil, nadie tiene el dinero para sacar una campaña adelante y menos si vamos contra el vejete ese de don Juan, va a estar re difícil, lo más seguro es que la rata de su sobrino sea el próximo presidente.

—Que mal, porque la verdad, ese tipo es bien ratero, lo heredó todo de su tío y no le va a hacer nada al pueblo, ya verás.


De pronto el teléfono distrajo la atención de los esposos. Clarita se quedó en la sala mientras su esposo atendía la llamada. A los pocos minutos, entró Pedro con los ojos grandes como platos, la mandíbula caída y arrastrando los pies. Su mujer se asustó al verlo.

—¿Qué te pasó viejo? ¿Quién era? ¿Qué te dijo?

—Era Joaquín, que soy el candidato del partido.

—¡Pero que está loco! Nosotros no tenemos dinero, apenas podemos con los gastos de la casa y los estudios de los niños, ¿a poco el partido nos va a apoyar? Si no tienen ni siquiera oficinas, ni nada, ¿de dónde van a sacar dinero ellos para darnos? Por que no pienso empeñar ni la casa, ni mis joyas ni nada…

—No mujer —dijo Pedro, a quien ya se le estaban iluminando los ojos y la cara— eso es lo mejor de todo. Ya tenemos el apoyo. El Joaco no me quiso decir de donde venía, pero todos los gastos van por el partido.

Clarita no podía creer lo que escuchaba, su marido era el candidato de ese partido insignificante al que pertenecía, para ser el presidente municipal.

—Esta casa no es para un presidente, hay que echar la loza para quitar esas láminas que se ven tan feas, hay que arreglar el jardín, tenemos que resanar la pared y pintar toda la casa, pero el naranja no se lleva con el verde, tendrás que cambiarle los colores al escudo del partido, porque esta casa se tiene que ver bien y esos colores no quedan… además, como primera dama, tengo que comprarme ropa, porque no pienso salir a la calle con este delantal viejo y tú tienes que comprarte trajes para que, cuando salgas a dar le grito, te veas presentable, de acuerdo a la ocasión…

—Espera mujer —interrumpió Pedro— todavía hay muchas cosas que hacer antes de la elección y no se si llegue a ganar, hay que ver eso también.

—Pero por supuesto que vas a ganar, eso ni se discute, por eso tenemos que ir haciendo los preparativos… ¡niños! ¡niños! —gritó Clarita— vengan rápido…

Los niños llegaron adormilados, apenas conscientes de lo que ocurría a su alrededor.

—¡Su padre va a ser el próximo presidente de San Jacinto de las Maravillas!

—¡¿Qué?! —exclamaron los dos al mismo tiempo.

—Así es, su padre es el candidato del partido para ser el próximo presidente municipal, y cómo va a ganar, pues él va a ser el presidente y yo la primera dama…

—¿Y nosotros? —dijeron los niños contagiados por el entusiasmo de la madre.

—Ya veremos qué decimos que son, pero de que vamos a la presidencia, vamos.

Un rato después, cada uno se fue a su recámara, pensando en el futuro que estaba tocando ya a la puerta.

Continuará...