jueves, 7 de mayo de 2009

P.D. El abuelo ha muerto



LA TORTUGA EN EL POSTE.

Un joven está paseando por una plaza de un pueblo y decide tomar un descanso.

Se sienta en un banco al lado hay un señor de más edad y, naturalmente, comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los
diputados, senadores, asambleístas, y similares.

El señor le dice al joven:
- "¿Sabe? -
LOS DIPUTADOS, SENADORES, ASAMBLEISTAS Y DEMAS, SON COMO UNA TORTUGA EN UN POSTE."

Después de un breve lapso, el joven responde:
- "No comprendo bien la analogía... ¿Qué significa eso, señor?"

Entonces, el señor le explica:
- "Si vas caminando por el campo y ves una tortuga arriba de un poste de alambrado haciendo equilibrio ¿Qué se te ocurre?"
Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación:

- "Primero: No entenderás cómo llegó ahí.
- Segundo: No podrás creer que esté ahí.
- Tercero: Sabrás que no pudo haber subido allí solito.
- Cuarto: Estarás seguro que no debería estar allí.
- Quinto: Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras este allí.

Entonces lo único sensato sería ayudarle a bajar."

ESTE AÑO, EN LAS ELECCIONES, HAGAMOS UN BIEN, TRATEMOS DE QUE NINGÚN ANIMAL SUBA AL POSTE Y, CON AMOR Y CARIÑO ¡AYUDEMOS A BAJAR A ALGUNAS DE LAS TORTUGAS QUE HOY ESTAN ARRIBA!

Cosas del destino


Dos sacerdotes decidieron ir a Hawai de vacaciones.
Estaban determinados a tomar una real vacación, no usando nada que pudiera identificarlos como clérigos.
Tan pronto el avión aterrizó, se dirigieron a una tienda y adquirieron algunas bermudas, remeras, sandalias y anteojos negros realmente llamativos.

A la mañana siguiente bajaron a la playa vestidos con su atuendo turístico.
Estaban sentados en sus sillas de playa, bebiendo un trago y disfrutando del sol y el paisaje, cuando una rubia despampanante 'que mataba',usando un bikini topless pasó caminando junto a ellos que no pudieron evitar mirarla con admiración. Al pasar frente a ellos, la rubia sonrió y dijo:
-"Buen día, Padre", "Buen día, Padre", saludando y dirigiéndose a cada uno individualmenteal hacerlo.
Ellos quedaron atónitos.
¿Cómo diablos podía ella saber que estaba frente a sacerdotes?

De manera que al día siguiente, ellos regresaron a la tienda y compraron prendas aún más llamativas.
Una vez más, con su nuevo atuendo, se ubicaron en sus sillas para disfrutar del sol.
Luego de un momento, la misma rubia atractiva, usando un diferente y colorido bikini topless, volvió a pasar frente a ellos, y una vez más los saludó diciendo:
"Buen día, Padre", "Buen día, Padre" y comenzó a alejarse.
Uno de los clérigos no pudo evitarlo y dijo:
- "Un momento, señorita"
- "Si, Padre?"
- "Nosotros somos sacerdotes, orgullosos de serlo, pero debo saber cómo es posible que usted sepa que somos clérigos, vestidos como estamos?"

Ella replicó:

- "Padre, soy yo... ¡la Hermana Catalina!"

1 comentario:

Erick Teodorakis dijo...

Jaja muy buena la historia de la tortuga, en este medio aplica taaaaanto, me he acordado de vos ultimamente y de tu página porque la otra vez hablaba con un amigo y me dice "a por cierto, el abuelo ha muerto" -su abuelo no el mio- y pues me dio risa (obvio él no entendía y pensaba q me burlaba de la muerte de su abuelo, que ya llevaba tiempo enfermo)

En fin espero estes bien, cuidate mucho va, y ya no te desaparescas tanto houdini