Anécdotario:
Cuando me encontraba en preparatoria, cumplió años un amigo, y yo era el encargado de los festejos en el grupo. Aprovechando el receso me dirigí a todos los demás para notificarles qué haríamos para celebrarlo, advirtiéndoles que guardaran el secreto para que fuera una sorpresa. Llegué a un pequeño grupo y di los detalles, cuando terminé, mi amigo, el cumpleañero, me dijo:
-Oye, ¿y yo también voy por mi guitarra para cantar las mañanitas?
_____________________________________________
Estando de misiones en la sierra Huasteca de San Luis Potosí, las personas que nos hospedaban nos invitaron al Sótano de las Golondrinas, que es una formación natural de unos 300 metros de diámetro y más de medio kilómetro de profundidad. Mientras íbamos de camino, como buen citadino, quise lucirme saltando un arbusto, cuando uno de los guías me jaló de la playera, lo que me hizo caer hacia atrás. Un tanto molesto, seguí el camino.
Cuando llegamos al extremo de la formación, el guía se me acercó y me dijo:
-Ése es el arbusto que ibas a saltar.
Cuál sería mi sorpresa cuando vi que el arbusto estaba justo en el borde del Sótano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario