Cuento presentado por Luis Enrique del grupo 402
Las Sandias Peludas
Hubo una vez, en una tierra lejana, un malvado villano que hacia estragos en los alimentos de la gente de un pueblo llamado Chunjo (您好).
—Ja ja ja; con estas ratas las sandías sabrán a rata, ja ja ja —dijo Esek, el villano, y así envenenó las sandias llevando pestilencia a los hogares.
Mientras que la gente se contaminaba comiendo asquerosas sandias peludas, en una tarde lluviosa, apareció Kese, un caballero montado en una especie de burro-jirafa cabalgando al pueblo, y vio el problema de las sandías y fue a la cueva donde se hallaba Esek.
—¡No podrás hacerme nada! —dijo Esek.
—¡No lo tengas así de seguro! —respondió Kese.
Y se pusieron a pelear. Esek sacó una pistola de rayos uva, pero era tan pesada que tardó un poco en levantarla, y en eso Kese le hizo una llave.
—¡Ja, te pillé! —grito victorioso Kese.
—¡¡¡¡Nooo!!!! —Aulló Esek.
Kese castigó a Esek haciendo que se comiera todas las sandias peludas que restaban, y Esek asqueado no tuvo más remedio que comérselas todas.
Y así el pueblo de Chunjo (您好) se libró de las sandías.